
Es una pena que desde hace ya un tiempo Kanye West llame más la atención por sus pintas que por su música, y lo digo escuchando Stronger de fondo casualmente. Y es que, como ya se comentó aquí hace un tiempo…quiere ser tan, tan, tan moderno que acaba siendo otra cosa.
El caso es que el polifacético Kanye acudió de esta guisa al desfile de Louis Vuitton en París acompañado como siempre de su pareja, la modelo Amber Rose, (por cierto, ¿soy el único que ve tan horrenda como hortera a esa mujer?), con un abrigazo de piel hasta los tobillos. Ella también llevaba uno, por supuesto, son tan monos.
No me voy a meter en temas de moralidad ni nada parecido, simplemente hablamos del tema estético…¿cómo puede ir alguien con esa pinta por ahí? Será muy caro y muy elegante (mentira) y todo lo que ustedes quieran…pero decir que este hombre entiende de moda empieza ya a ser ridículo. Que se dedique a pasearse por los front row de los principales desfiles y que lleve marcas carísimas no le convierte en un referente ni en nada parecido. Simplemente hay que ver estas imágenes, vestido de Chewbacca.
En fin, lo dicho…horrible. Una muestra más de que el estilo y el buen gusto no dependen del cash (aunque ayude).
a pesar de todo me gusta su extravagancia!!!
Javier, no te cortes, Kanye West no va vestido de “otra cosa” va horterazo. Y su mujer en la misma linea, ni más ni menos.