No sé si esto os pasará a vosotros pero no hay cosa que odie más que hartarme de un peinado y tener que pensar en uno nuevo. Si es el caso, hoy os traigo unas fotos para daros un poco de inspiración o al menos enseñaros unos cuantos peinados, porque enseñároslos todos sería prácticamente imposible.
Bueno, en la industria de la peluquería hay millones de combinaciones posibles, como en la ropa. Hay desde el rapado hasta llevar una cola de caballo. Los que tenéis en este post son bastante fáciles de conseguir y no son necesarios muchos productos: con laca, espuma o gomina será más que suficiente.
El flequillo hacia adelante es uno de los peinados más sencillos junto a la clásica media melena, sólo necesitáis dejar crecer el pelo y luego lo ponéis hacia adelante o hacia detrás y listo. La cresta o el tupé son un poco más elaborados, con espuma, laca y un poco de paciencia las primeras veces lo tendréis listo y con aguante para todo el día, os lo dice un veterano en este peinado. Por último también tenéis los peinados más originales, atrevidos y más simples. Estos son los rapados. Combinando un poco más largo aquí y un rapado allá consigues un toque genial; y para los más atrevidos siempre os podéis rapar formas o letras en vuestro pelo, una propuesta bastante inusual.
Ahora es vuestro trabajo decidir cuál de éstos es el que mejor se adecua a vuestras facciones o a vuestros gustos… Pero eso ya es otro mundo. ¿Preferís peinados simples u originales?








